domingo, 27 de enero de 2013

La historia de un amor imposible



Esto es una historia de la época medieval, ya que mi profesora de sociales para vacaciones de invierno quería que lo hiciéramos y esta es mi historia.
Ahora os la quiero mostrar, y como bien dice el título se trata de un amor imposible.
Espero que os guste.


La historia de un amor imposible.

Voy a contaros mi historia desde que me dieron a luz hasta mi muerte. 
Yo me llamo Fernando y soy huérfano, mi madre era muy joven y una hermosa dama que murió durante el parto y mi padre se fue a la guerra y todavía no ha regresado y se dice que murió junto a su señor, vivo en Aragón, en un  monasterio con el padre Alvar un hombre mayor, que me quería y me cuidaba como si fuera su hijo, ya que me cuidó desde que era un bebé. De pequeñito me contaba que mis padres se amaban, y que mi madre llamada Gadea, era una joven muy hermosa y que mi padre llamado Adolfo era un caballero muy noble y que siempre estaba a disposición de su señor.                    
 Yo siempre le preguntaba:
Yo: ¿Alvar, cuando volverá mi papá?
Alvar: Hijo mío tu papá no volverá, pero no temas, yo te cuidaré y te mantendré como pueda.
Yo: Yo quiero ver a mi papá!!!!!
Y me echaba a llorar, Alvar siempre me abrazaba y me ponía en sus rodillas para jugar conmigo y calmarme. Y luego íbamos a la iglesia a rezar por nuestras almas para cuando fuera nuestra hora ir con Dios al otro mundo.

Fueron pasando los años hasta que me hice lo bastante mayor que el padre Alvar me llevó al claustro a dar un paseo.
Alvar: Hijo mío, ha llegado la hora de decirte esto.
Yo: ¿El que padre?
Alvar: Hace unos días que te veo triste, y también, veo lo guapo y alto que te has hecho ,esa carita tan linda que tienes, con esos grandes ojos color miel, con tu pelo castaño claro y con reflejos rojizos, y veo a un chico mayor y que necesita un poco de aventura y ver que son las mujeres y que os pueden ofrecer.
Yo: No tiene porque ser así… bueno padre… la verdad es que me gustaría ver mundo y hacerme guerrero como mi padre y morir por mi señor.
Alvar: Me lo suponía…si necesitas ayuda estaré aquí para todo lo que necesites, y que daré mi vida por ti hijo mío.
Yo: Gracias padre, lo tendré presente.
Alvar: Antes de irte me gustaría ofrecerte un regalo.
Yo: el que padre?
Alvar: ven conmigo…
lo seguí hasta los establos y me dio un caballo, llamado Dante, que significa firme, es de color negro como el carbón.



 Alvar: cuídalo mucho, es nuestro mejor caballo, es de sangre pura y tiene una fuerza increíble tiene el alma como el fuego ,tan rápido como la luz y fuerte como la roca . Ahora ve, y emprende tu viaje y no dejes que nadie te engañe, te hemos enseñado a leer y a escribir servirán de mucho.
Yo: muchas gracias padre, nos vemos muy pronto.
Al cabo de unos días llegué a Castilla y pedí hablar con el rey inmediatamente, entonces entró donde estaban el rey y la reina y una joven muy linda sentadita a su lado, de ojos azul cielo y de cabellos dorados como el oro y llevaba un vestido rosa con las mangas azules y también un pañuelito azul.
Rey: ¿que deseáis joven?¿quién os envía?
Yo: he venido para poder serviros a vos señor y que usted me enseñe a utilizar una espada y yo me convertiré en uno de tus caballeros.
El rey se rió de mi a carcajadas y la reina lo siguió: ¿cómo puedes venir a decirnos eso a nosotros? Anda vuelve con tus padres. Que ya nos has hecho reír bastante.
La princesita le pidió a su padre hablar con el joven y el se lo permitió pero acompañado de su doncella Gimena, entonces, se fueron a su habitación y le dio una bolsita con un poco de dinero.
Princesa: toma este dinero en mano y comprate una espada y ve a Arlazón y pregunta por el señor Sancho, y el te enseñará a utilizar la espada y te hará un buen guerrero cuando seas mayor.


Yo: ( me arrodillé y le besé la mano) Gracias amable princesa, ¿puedo tener el honor de saber vuestro nombre?
Princesa: soy la princesa de Castilla , hija del rey Gonzalo y la reina Isabel y yo me llamo Aldara.
Yo: encantado Aldara, me tengo que ir que tenga usted un buen día yo tengo que emprender mi viaje. (me volví arrodillar y le besé)
Cuando llegué a Arlazón, pregunté por Sancho, y me dijeron que estaba en su casa allí en la esquina, entonces, fui allí y le pregunté si podía enseñarme a utilizar la espada, que el quería ser un BUEN guerrero y estar dentro de unos años al servicio de algún gran señor como lo era mi padre. Sancho aceptó y le dijo que se quedara en su casa como aprendiz y el con algunos mas guerreros le enseñarían y le harían un caballero.
Al día siguiente me levantó Sancho a gritos y me dio su espada para que luchara con ella, que todavía no era digno de tener una espada. Me enseñó algunos trucos y como moverme para que no me mataran.
Pasaron 5 años ya tenía 16 y según Sancho estaba preparado para la guerra pero tenía que pasar todavía 2 años más practicando y cogiendo fuerza.

ALDARA
Yo me llamo Aldara y tengo 15 años y soy la princesa de Castilla, desde que vino el joven hace ya 5 años, todavía no me he olvidado de él y quiero volverlo a ver, para observar su desarrollo, hace unos cuantos meses que en el palacio real estan haciendo muchos banquetes con grandes duques y marqueses y muchos príncipes muy apuestos, pero yo necesitaba ver a ese jovencito  otra vez, ninguno de ellos tenían ese brillo en los ojos.
Mi padre quiere que me case ya con alguno de ellos para así aumentar el poder del reino, pero yo me negaba a casarme , aunque mi padre insistía.
Un día, en un banquete real, me reuní con las condesas y marquesas más jóvenes para hablar de todos los jóvenes que les rodeaban , tal y como lo había dicho su padre, entonces entre uno de ellos, un conde muy fino y refinado se sentó a mi lado y me  llevó a la luz de la luna por los jardines reales, me enamoré y de repente sentados en la fuente, me pidió matrimonio para dentro de 3 años y yo acepté.

FERNANDO
Pasaron dos años y me hice  un hombre
Sancho: hijo mío has vencido a todos mis guerreros y también has podido conmigo, ahora quiero que te vayas con Dante que parece ansiosa por cabalgar un rato y quiero que vayas a Aragón y vayas a visitar al señor Ramiro y te hagas el guerrero de allí, te necesitarán hijo.
Yo: ¿como puedo abandonaros a vos si sois como un padre para mí? Pero os aseguro que haré todo lo que me pidáis y llegaré a ser el guerrero del rey.
Sancho: muy bien hijo, ahora vete, pero antes coge esta espada que he hecho con mis propias manos con materiales espectaculares para un hijo especial, para que nunca te olvides de tu señor.
Yo: no le olvidaré Sancho, nos veremos pronto.
Emprendí mi camino con Dante, estuvimos cabalgando durante 2 días y llegamos a Aragón y fuimos al castillo donde se encontraba el señor Ramiro.
Ramiro: joven guerrero, que hace por aquí?
Yo: quiero ser uno de sus guerrero y así pronto convertirme en un caballero, y servir a su majestad el rey, que se rió de mi cuando era niño, y poder volver a ver a la hermosa dama, la hija del rey, hablando y cotilleando con las condesas y marquesas del reino.
Ramiro: Entonces, combatirás contra los trenta guerreros mejores que tengo y contra mí  y si nos ganas te convertiré en un caballero de mucha honra y podrás ir a palacio cuando quieras siempre con el permiso del rey. Empezarás mañana a primera hora, no faltes.
Yo: a sus ordenes señor.
Al día siguiente me levanté temprano y llegó Ramiro y empezé a luchar con uno de sus guerreros… me pasé el día luchando y luchando, cada lucha ganándola, ya se estaba anocheciendo y solo me faltaba combatir contra Ramiro, que parecía atemorizado, empezamos la lucha, se hizo de noche y ya no se veía casi nada abrieron las antorchas de fuego y empezamos la lucha, duró unas cuantas horas pero al final, le vencí tirándolo en el suelo sin que pudiera hacer ningún movimiento para coger su espada. De repente Ramiro se levantó y se arrodilló ante mí.
Ramiro: me concederías el honor de decirme quien es vuestro maestro?
Yo: Sancho de Arlazón que me mantuvo como su aprendiz durante 7 años y ahora es como un padre para mí.
Ramiro: me lo suponía, pero no sabía que podía hacer a un joven como tu tan ágil con la espada, ten el honor de ser mi caballero y que seas como mi hijo, me servirás a mi , tu y yo iremos los sabados a las ceremonias del rey, serás muy importante en la corte.
Yo: si puedo tener el honor de conocer a la preciosa princesa seré vuestro caballero.
Ramiro: así sea.
Entonces emprendimos el viaje a Castilla y preguntamos por Aldara hija del rey, la joven dama los vió desde su ventana y le dijo a Gimena que les abrieran y que quería hablar con el joven caballero, que era urgente.

Guardia: lo siento, la princesa no os puede atender en este momento Ramiro, vuelve más tarde.
De repente se acerca una doncella: por favor tengan el honor de pasar, Aldara quiere veros enseguida, usted señor Ramiro acompáñenme y le llevaré a hablar con el rey si es lo que desea.
Yo: gracias doncella, sería tan amable de acompañarme hasta sus aposentos?
Ramiro: así es, quiero informarle que mañana vendré con mi mejor caballero y que ha podido ganarme incluso a mí.
Doncella: como deseen.
Cuando llegamos a los aposentos de la princesa, un cosquilleo me acarició todo el cuerpo creando en mí una gran sonrisa.
Aldara: Caballero tenga el honor de pasar, quiero conoceros, os he visto alguna vez?
Yo: princesa, os acordais de aquel joven  que vino a visitaros para ser un guerrero y os burlasteis de mí y usted me dio una bolsita con dinero?
Aldara: llámeme Aldara y si me acuerdo aunque ahora estas mucho mejor, quiero que seais mi caballero quiero que seais mi guarda espalda, hace años que te esperaba impaciente y pensé que no llegaríais.
Yo: por supuesto, si vos me lo pedís ser vuestro caballero, lo seré, hace años que quise regresar y no pude, ahora, estais mucho más hermosa que antes.
De repente, Aldara se sonrojó y yo me avergoncé, de repente noté que me había enamorado de una princesa, tan bella como las rosas de abril, y brillante como el sol en agosto, y su mirada azul como el mar. Simplemente me enamoré.
Aldara: acompañarme a hablar con mi padre para que sea así.
ALDARA
Hablé con mi padre para que él fuera su caballero, en un principio mi padre no quiso pero al ver mi sonrisa y mis ojitos, aceptó pero antes tenía que batirse en duelo con su mejor caballero y si lo ganaba sería mío. No se que me pasó en ese momento, sentí que mi pequeño corazón se había enamorado de un simple caballero que había conocido hace 7 añitos cuando eran niños.
FERNANDO
Aldara me informó de todo y así fue me batí contra el mejor de sus caballeros, pero entonces cuando ya estaba en el suelo tirado a punto de que me ganara Diego, oí una voz muy dulce de Aldara. Vamos tu puedes! Entonces hice una fuerza increíble y lo aparté y le puse la espada en el cuello y el tiró la espada al suelo en señal de rendirse. Y así fue como me hice su caballero y algo mucho más que eso.
Durante 2 años estuve a su disposición, cuidándola, protegiéndola deseándola cada vez más y más, dábamos paseos a caballo y hacíamos carreras, casi siempre la dejaba ganar y nos sentábamos  bajo un árbol y hablábamos hasta al punto en el que nos besamos, fue el momento más especial de nuestras vidas y desde ese momento todo cambió.

 ALDARA
Todos los días desde que Fernando era su caballero se preguntaba mientras se peinaba muchas cosas.-Hace unos meses que tengo a Fernando conmigo, y creo que me he enamorado y necesito ver si somos compatibles, lo necesito, y quiero tener conmigo esos ojos color miel y ese cuerpo para mi sola. ¿Estará dispuesto a casarse conmigo?
FERNANDO
En mis sueños desde que era el caballero de Aldara, siempre aparecía corriendo a sus brazos y diciéndole lo mucho que lo amaba y que quería casarse con él y tener hijos –siempre me levantaba con una sonrisa pensando en ella .-Necesito estar con ella necesito preguntarle si quiere pasar conmigo el resto de mi vida, no aguanto un día más.
Un día mientras estábamos hablando Aldara me confesó todo lo que sentía por mí y algo más.
Aldara: Fernando… hace tiempo que te deseo y quiero pasar el resto de mi vida contigo.
Yo: yo también y quiero tener hijos con vos mi querida Aldara.
Aldara: pero hay un problema, mi padre me ha comprometido con el conde de Babiéran y no puedo negárselo, ya que hace un año, antes de que vinieras, me enamoré de el y decidimos casarnos en 3 años y ahora, no puedo cancelarlo, pero te amo a ti y quiero ser tuya, unir nuestros cuerpos en uno y nunca separarnos.
Yo: Aldara, no me lo dijiste, sabes que te quiero y mataría por vos y siempre seré tuyo.


Ella me cojió de la mano y me llevó a una casita de madera que había en los jardines del palacio. Entramos y cerró con llave para que nadie pudiera abrir. y me dijo:
– tómeme Caballero ,quiero ser tuya , quiero que unamos nuestros cuerpos en uno, te quiero…
-como ordeneis mi princesa.
Entonces poco a poco nuestros cuerpos se acercaban y nos tocábamos poco a poco, desnudos acercamos nuestros cuerpos y los unimos en uno…
Al día siguiente la princesa me llevó a caballo a un lugar, que ella decía que era mágico , situado muy lejos de quién nos pudiera ver y… sucedió algo mágico que unió los dos almas desenfrenadas  y dos cuerpos sedientos de amor.
Cada día que pasaba nuestro amor crecía más y más y nunca dejaba de crecer.
Al cabo de unos meses el rey sospechaba de algo.
Rey: amor mío, tengo el presentimiento de que algo marcha mal.
Reina: ya lo se, nuestra hija está distinta y a engordado y ya no está casi en palacio.
Rey: lo mejor será que Diego los siga y nos cuente lo que hace.
Reina: que así sea mi rey.



Al día siguiente ella me llevó a la casita dónde unimos nuestros cuerpos por primera vez para volverlo  a repetir, pero en ningún momento se dieron cuenta de que Diego los vio allí dentro, este de inmediato se lo contó al rey todo lo sucedido y que pronto el conde Santiago y que si se enteraba podían tener graves problemas y podía ser condenada.
Rey: María! Llama a la matrona y que venga enseguida.
Reina: que hacemos con ellos?
Rey: esperar a que vengan a la cena y los separaré para siempre! No consentiré que mi hija se case con ese inútil.
Reina: que vas a hacer con el chico?
Rey: lo desterraré y nunca más se volverán a ver, lo juro por mi honor de rey. Y mi hija se casará con el conde a la fuerza dentro de un año.
Reina: aplázalo en 2 años, no sabemos lo que va a ocurrir.
Rey. Así será.
Por la noche nos reunimos todos a cenar y hablamos como de costumbre, de repente el rey se levantó y… les preguntó directamente, Aldara estaba llorando y entró la matrona ya que la reina le había dicho que pasara y que mirara si estaba embarazada, de repente el rey se puso furioso y dijo NO VOLVERÁS A VER A ESTE CHICO NUNCA MÁS ESTÁ DESTERRADO y tu hija no saldrás de la torre más alta hasta que se haya ido de aquí.


De repente la matrona hizo unas señas de que si que estaba embarazada de haría 5 meses y el rey le pegó una bofetada a su hija.-DESGRACIADO!
Yo: como osas pegarla?
Rey: tienes 3 días para irte de aquí no te quiero ver en la vida, estás DESTERRADO PENDÓN.
Entonces sabiéndome a las consecuencias besé por ultima vez al amor de mi vida, Aldara. Recogí todas mis cosas y me fui de castillo con mi caballo Dante, y me fui a Aragón a visitar al padre Alvar al monasterio, tarde 2 días en llegar, entonces solo me quedaba 1 día para irme, aún así, fui a visitarlo por última vez.

Yo: padre, tengo que decirte que nunca más nos volveremos a ver porque el rey me ha desterrado, por estar con su hija y pedirle matrimonio.
Alvar: que has hecho hijo mío? Como has podido hacer eso? Ahora ya nunca más te podré volver a ver.
Yo: padre yo la amaba, no soy nada sin ella, sin ella nada tiene sentido, me ha robado parte de mi corazón y ahora yo no soy nada.
Alvar: por favor no llores, te ayudaré, te llevaré a un monasterio de Valencia llamado Santa Catalina y preguntarás por el padre Juan y él te ayudará en todo, solo tienes que decir que te ha enviado el padre Alvar.
Yo: gracias padre, pero ahora lo único que quiero es morir si no puedo volver a ver a mi Aldara.
Alvar: tienes que ser fuerte hijo, cuando el señor quiera que vayas irás pero por ahora no , tienes que vivir hijo mío, resiste.
Así finalizó la conversación y cogí a Dante y me fui a Valencia siguiendo las indicaciones de Alvar.

ALDARA
Mi vida era un desastre desde que no tenía a mi amado caballero, pero veía una luz ya que el hijo que esperaba me llenaba el corazón y de fuerza para seguir viva.
Al cabo de 4 meses, me puse de parto y la matrona me sacó al niño y lo llevó a lavar.
Rey: tu dame el niño y llama a Diego inmediatamente y dile a Alvara que su hijo a muerto.
Matrona: a sus ordenes majestad
Diego: ¿que desea señor?
Rey: lleva este niño al monasterio y diles que lo cuiden y que el rey no lo quiere y que nunca hablen de eso en su vida porque si nos Dios les castigará.
Diego así hizo y se llevó a mi niño al monasterio como así le mandó mi padre.
Caí en una depresión muy profunda, tanto que caí enferma, me pasaba los días llorando sin parar y cada vez mis fuerzas se iban decaíendo, la chispa de mis ojos desapareció, y poco a poco se cerraron mis ojos y mi corazón se paró. Todo el sufrimiento ya era en vano y nunca pude volver a ver a mi amado Fernando y nunca supe que mi hijo estaba vivo.
Mi padre al verme se echó a llorar y hizo un enterramiento digno de una reina, de su única hija a la que el amaba.


FERNANDO
Pasaron los años y me hice un monje en el monasterio de Santa Catalina y cada vez estaba peor, siempre rezaba con poder volver a ver a mi amada princesa que estaría esperándolo impaciente, pero a la vez sabía que nunca más la volvería a ver.
Un día me fui a las afueras a dar un paseo con mi adorable Dante que ya estaba muy viejito y no daba a mucho, entonces nos detuvimos y tras un enorme silencio noté algo muy doloroso en el corazón algo que me paralizó y me hizo caer de Dante, tenía clavada una flecha en el corazón y en unos segundos pasaron todos mis recuerdos y mis últimas palabras fueron” nunca os olvidéis de mi, siempre estarás en mi corazón, mi corazón es tuyo, te am…” no pude terminarlo y caí de rodillas al suelo.
Mi vida ha pasado en un segundo y nunca pude disfrutar como una familia con mi amada y nunca supe que había tenido un hijo y que nunca podía haberlo conocido, pero… si que pudo disfrutar de un abuelo.
Tras la muerte de Aldara el rey se sintió muy mal y aceptó que se había equivocado y que era un mal padre al haberle quitado a su hijo, recapacitó y le dio una vida de príncipe a mi hijo.
Fue al monasterio donde diego dejó al niño y lo recogió, lo trató como su hijo y le dio una vida como se la merecía pero nunca mejor de la que hubiera tenido con sus padres, el rey lo enseñó como utilizar la espada, a leer y a escribir y lo llamó Alonso como su madre hubiera deseado.
Alonso fue un hombre muy sabio y con muy buen corazón y un príncipe muy apuesto, que todas las marquesas, condesas y princesas de otros lugares lo deseaban, pero el solo tenía ojos para su doncella María, le pidió permiso a su padre para concederle el permiso de casarse con ella y se lo permitió.
Alonso y María vivieron muy felices y tuvieron 2 hijos muy sanos y fuertes como lo era su abuelo y 5 niñas tan bellas como su abuela y vivieron felices.






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